JOSÉ MARÍA MORELOS Q. ROO Y LA HUMANIZACIÓN DE SU FUERZA PÚBLICA: Servir y proteger


Max Weber afirmó que el estado es quien tiene el monopolio legítimo de la violencia, y esta supuesta legitimidad, se da a partir de las fuerzas de presión que el mismo tiene: ejercito, marina, policía. Lo anterior ha llevado a deshumanizar a dichas instituciones, incluso generándoles fueros no civiles, como es el caso del ejército. La formación que estas fuerzas del estado tienen, está llena de resistencia física y mental, al grado de quitarles la esencia de persona y en muchos casos, deshumanizarlos. Lo anterior ha llevado a muchas arbitrariedades: cateos injustificados, detenciones con uso extremo de la violencia, represión de movimientos sociales civiles y pacíficos, en los que, incluso, se han usado armas largas, como fue el caso de Cancún, en 2020, cuando la Mara Lezama era presidente Municipal, y corrupción, mucha corrupción.

            

Uno de los problemas centrales, es precisamente la deshumanización y despersonalización de quienes laboran en esas instituciones. En muchos de los casos, todo se «reduce a números», negándoles incluso sus nombres. Dentro del ejército, por ejemplo, hay casos de militares encarcelados por exigir respeto a sus derechos humanos, como es el caso de 16 militares por una posible ejecución extrajudicial en Nuevo Laredo en mayo de 2023. 

 

Lo anterior debería cambiar, es necesario que los cuerpos policiales estén más cerca de la población y recuperen la confianza de ella en ella, y para hacerlo, es necesario empezar a tratarlos como personas en toda la extensión de la palabra. La deshumanización de las fuerzas del orden, ha llevado a que su actuar refleje lo que en sus instituciones les niegan: un trato digno y falta de capacitación real para afrontar situaciones propias de su labor.

 

Afortunadamente, lo anterior no es una constante y hay personal a cargo de direcciones municipales de seguridad pública, que hacen bien su trabajo. Uno de ellos, es el Capitán II de infantería retirado, Vicente Humberto Peech Zapatadirector general de Seguridad Pública y Tránsito municipal de José María Morelos en Q. Roo. Quienes pertenecen a esa institución son PERSONAS, así, en el sentido de que no hay autoritarismo, despotismo o corrupción, sino servicio y calidez hacia la comunidad. Lo anterior se puede entender si uno asiste a las instalaciones de seguridad Pública de dicho municipio. El visitante se ecnotará varios elementos que no vería en otra ciudad o municipio: un decálogo que manifiesta acciones cotidianas que los elementos deben llevar a cabo en su trabajo, entre los que destacan:

 

-       Ser amables.

-       Siempre sonreír.

-       Trato digno.

-       Saludar.

 

Pero no sólo eso, en otra pared podrán ver el cuadro de honor del mes, aquellos elementos que han realizado su trabajo de manera honesta, respetuosa y honorosa. Para rematar, al interior de la corporación podrán ver un espacio con la foto de los cumpleañeros y buenos deseos. Lo anterior es muy extraño de ver, sobre todo porque esas instituciones históricamente no han proyectado sensibilidad, sino cosificación y «dureza» dentro y fuera de ellas.


En José María Morelos, Q. Roo, quienes trabajan en seguridad pública, son respetuosos y amables para con la ciudadanía, llevando a la práctica su lema: Servir y proteger. Si tan sólo lográramos dignificar y regresarles la esencia humana a las instituciones encargadas del «orden» en nuestro país, otra cosa sería.

Publicar un comentario

0 Comentarios